El contexto
Un laboratorio veterinario en Bogotá buscaba un cargo del área financiera. La primera terna llegó y el cliente la rechazó completa. En una búsqueda tradicional este es el peor escenario: el proceso vuelve casi al inicio, la silla sigue vacía y la confianza queda tocada.
Lo que reveló el rechazo
Los candidatos rechazados no eran malos candidatos: no encajaban con criterios que nunca se habían puesto por escrito. La banda de experiencia que el cliente de verdad necesitaba era distinta de la que decía la descripción del cargo, y la ubicación pesaba más de lo declarado. Eso es lo normal, no la excepción: los criterios reales de un cliente aparecen cuando ve candidatos concretos, no cuando redacta un perfil en abstracto.
Qué hizo Hound
- Cada objeción del cliente se convirtió en un criterio explícito de la rúbrica: lo que estaba en su cabeza pasó al sistema de evaluación, por escrito y con peso propio.
- La búsqueda se reejecutó el mismo día sobre el trabajo ya hecho: el mapa del mercado y el pool de candidatos ya existían; lo que cambió fue la vara con la que se midieron.
Los números
- Primera terna: rechazada completa por criterios no escritos.
- Segunda shortlist, el mismo día: 5 destacados, 5 de 5 dentro del perfil corregido.
Por qué importa
Dos cosas. La primera: el costo de un rechazo se mide en el tiempo que toma convertirlo en una shortlist mejor, y aquí fueron horas. La segunda dura más que esta búsqueda: los criterios quedaron codificados. Cada búsqueda futura de ese cliente arranca sabiendo lo que la primera aprendió a la fuerza, así que el sistema mejora con el uso en vez de empezar de cero cada vez. Así funciona la búsqueda de Hound en Colombia.
Búsqueda real · laboratorio veterinario, Bogotá. Cliente en reserva.